dissabte, 8 de setembre del 2012

2012 - 8a etapa: Molinaseca - O'Cebreiro

Etapa 8. De Molinaseca a...O'Cebreiro (el temido). Duermo en Fuenfria.

Y como no. El punto más fatídico de todo el Camino. Todos los que lo han hecho te hablan de O´Cebreiro. Tienen razón. Pero es su experiencia. Yo tengo la mia. Y cada uno tiene la suya.

Se levanta el dia en Molinaseca. Estaba en una habitación donde los pocos que eramos íbamos en bici. A las 6h aún dormíamos. Milagro.

Per a las 7h de la mañana, aún oscuro, todos en pie. Se palpa en el ambiente que hoy va a ser un gran dia, un dia duro. Las bromas lo demuestran.  "Venga levántate que no llegarás a Cebreiro" le dice uno a su compañero. "Desayunemos fuerte que hoy nos ara falta" le dice a otro mientras se diriguen al comedor.
Creo que todos tenemos un punto de respeto por lo que nos deparará esta etapa. Lo cierto es que en el papel parece suave al principio para luego volverse loca y subir, subir hasta O'Cebreiro.

El propietario del hostal, con risas y bromas nos anima. "Muchos lo han hecho y algunos repiten. No será como la pintan". Nos lo dice él que ha hecho el camino más de cinco o seis veces.

Justo al despuntar el dia los ciclistas van dejando a su espalda el albergue. Koldo y yo salimos de los últimos. Emprendemos camino, despacio, hacia tierras gallegas. Descendemos por la carretera. El frio de la mañana nos abraza y empuja al mismo tiempo hacia abajo, descendemos aunque parezca que subamos ya que poco a poco atravesamos la niebla de la planicie que cubre algunas casas que alternativamente encontramos en el camino.

Llegada a la zona plana -mejor dicho, se termina la bajada-, las piernas empiezan a trabajar. Y mis emociones tambien. La humedad, el rocio de la noche, hace que la vegetación desprenda un olor cautivante. El color de las hojas de los árboles es verde, intenso, con muchas tonalidades según la especie. La piedras, mojadas, hacen resbalar la rueda. Pero seguimos.

Mis mapas señalan un camino suave pero la verdad es que poco a poco, pero constante, vamos subiendo. En Vilafranca del Bierzo estamos a 504 m de altitud y terminaremos en O'Cebreiro en los 1.300 m.


A veces nos preocupamos por un hecho o situación concreta y la realidad es que hay otras cosas antes del problema o situación. Esta ruta es mucho más que no solo O'Cebreiro y este alto no tiene porqué "oscurecer" la belleza de todo el camino. Cuando llegue a los pies de O'Cebreiro ya lo dirimiré, lo lucharé, me enfrentaré a él con mis posibilidades. No antes.

Nos paramos en un bar del Camino. No hay nadie más. Disfrutamos de una agradable conversación con el propietario centrada en la calidad de la cerveza y su graduación. Sirve para tomar aliento y reponer fuerzas. Me como una madalena que me sienta de maravilla.

Seguimos camino. Nos vamos acercando a los pies de O'Cebreiro. Los lugareños nos avisan de coger la carretera y nos indican en que punto hemos de girar a la derecha (los que van a pie van hacia la izquierda). "No teneis que llegar a La Faba" nos dicen.

Poco después empezamos els ascenso. Nos han comentado que hay un desnivel del 25% durante unos 7/8 Km.

Empieza el pedaleo y poco a poco. La inclinación se hace evidente. Aún utilizo un plato grande pero rápido paso a utilizar el plato y el piñon más pequeños. La velocidad es casi insignificante. Voy subiendo muy despacio. Las piernas lo intentan. Parece que no puedo. Pero si, avanzo. La frecuencia de pedaleo tendria que ser superior pero no puedo. El sudor resbala por la frente, las moscas me molestan. Mi cuerpo está centrado y concentrado en los músculos de las piernas. Voy muy concentrado mentalmente. Me he marcado el objetivo de subir. Y subiré!

Alguna vez pongo el pie en el suelo. Bajo pulsaciones y reemprendo el camino. Vuelvo a pedalear. Despacio, muy despacio pero voy conquistando el Camino. Miro atrás y cojo ánimos. Ya he hecho un buen trecho. Aprovecho las paradas de descanso para disfrutar del paisaje. Maravilloso. Si, si se donde me he metido. No quiero tirar atrás. No me he equivocado. Cada Km superado es un éxito. Cada objetivo, por pequeño que sea, conseguido en nuestra vida, es un éxito. Esos objetivos nos dan ilusión y nos motivan, nos dan la razón de tirar hacia adelante, de luchar por nostros y por los nuestros. Superar un Km es lo mismo. Subir los 8 Km de golpe no es posible (no para mi), pero  meta a meta si.

Lo consegui. Primera parada séria en el bar que hay antes de llegar al pueblo de O'Cebreiro. Reponemos, todos los que nos encontramos allí, las fuerzas dejadas en el camino. Aún quedan unos dos Km para llegar al pueblo. Poco a poco vuelvo a subir. Veo el final.Por fin...lo conseguí!

Es fiesta en O'Cebreiro. Antes de llegar al pueblo me encuentro con mucha gente que está comiendo en el campo. Nos saludan y nos invitan a reponer fuerzas. Nos dan de comer empanada de atún y de berberechos. Tambien unas costillas que están riquísimas. Y por cierto nada de Isostar: un buen trago de vino de la bota. Mientras, el joven de la familia nos delita a todos con unas piezas musicales con la gaita.



Atravesamos O'Cebrerio, lleno de paradas en la calle, con puntos de venda de productos entre ellos dos de pulpo. Hummm!

Empezamos a descender. El cielo se va cerrando y empieza el temor de la lluvia. Relampajos y truenos nos acompañan. Tenemos dos ascensos previstos antes de llegar a dormir a Fuenfria pero ahora un buen descenso. Koldo abre camino y vamos hacia abajo. Llega un punto del recorrido que hay alguna cosa que no concuerda. ¿Donde estan las señales? Llego a la altura de Koldo y le hago parar. Preguntamos a una señora que encontramos en un pueblecito y nos confirma lo peor. Vamos por mal camino. Nos hemos pasado el desvio.

Volvemos a recorrer nuestros pasos. Volvemos ha ascender hasta encontrar el desvio. Casi un Km. Con mucho esfuerzo llegamos al camino correcto. Poco después empieza a llover un poco, pero continuamos. No será nada. Y así fue. El cielo se abre y no llueve.


Vamos ascendiendo. Superamos Liñares y el pueblecito de Hospital. A la llega a este pueblo se pone a llover y rápidamente nos ponemos a cobigo en un establo hasta que amaine. Pasada media horita empieza a abrirse el cielo. Pregunto en el albergue y no tienen camas libres.

Está saliendo el sol. Estamos salvados, podemos continuar tranquilamente.



Estamos un poco mojados. Muy cansados, Reponemos fuerzas con barritas energéticas. Agua, la justa, no falta pero espero que la etapa termine ya. Y no hemos terminado. Se está haciendo el dia muy duro. Ascendemos hasta el Alto del  Poio a 1.335 m de altitud. Volvemos a descender. Un poco de respiro para las piernas, pero enseguida volvemos a subir. Nos queda el alto de San Roque (1270 m) 


El cielo se oscurece muy deprisa. Le comento a Koldo que no podemos entretenernos. Esta vez nos pilla. Dos fotos muy rápidas y tomamos el camino. Esta vez de bajada. Tenemos Fuenfria a dos pasos (3 Km). Ya estamos a punto.

Pero no. Empieza a llover. Fuerte, intenso. Cae granizo que impacta con nuestros cuerpos. Duele. Brazos, la cara, en la cabeza por los espacios abiertos del casco, en las piernas. Maldita sea, estamos llegando. ¿No puede esperar unos minutos?  No, cada vez con más intensidad. A penas se divisa lo que tengo en frente.

Reduzco la velocidad. Es muy peligroso ir en bajada y lloviendo como lo esta haciendo. Diviso una casa. Intento leer si pone alguna cosa. No se ve nada. Hay una señal pero soy incapaz de ver que pone. No debe ser un pueblo. Continuo hacia abajo. Koldo va detràs mio.

Voy controlando hacia atrás si viene. No le veo. Me paro. Al rato veo a lo lejos una silueta parada. Tambien me detengo.  Koldo se acerca. No ponemos debajo de unos matorrales altos que estan al pie de la carretera para cubrirnos de los impactos del granizo. Me comenta que cree que nos hemos pasado Fuenfria.

Momento de duda. Granizando y no sabemos donde vamos. Subimos unos 300 m o tiramos para abajo. La prudencia impera. Mejor retroceder 300 m, asegurarnos y si acaso luego volver a bajar.

Deja de granizar. Parece que empieza a disminuir la lluvia. Ahora! Empezamos a pedalear con todas nuestras fuerzas: Se vuelve a poner a llover fuerte y el granizo nos golpea con mala intención. Llegamos a lo que a mi me parecio una o unas casas. Era el pueblo de Fuenfria. Veo una palabra mágica: albergue. No se como, pero hice el mejor sprint de todo el Camino, hasta llegar a una zona cubierta del albegue: un establo donde guardaban los animales y resguardaban las bicicletas de los pelegrinos.

Por fin!

Entro a la  recepción. Los clientes tomando cerveza y riendo de nosotros. Empapados de arriba a bajo. Las alforjas tambien. Mis pensamientos estan chorreando agua. Parezco un pato después de la ducha. Todos nos reimos. Aún no he descargado mis trastos, Koldo ya está tomado una cerveza. Chorreando pero volvemos a ser normales.

Nos dan una cama. Nos tomamos una buena ducha con agua caliente. Y otra. Ropa seca. Pongo todas las cosas a secar. Estabamos en una habitación con unas 30 personas pero nos cambiamos a una habitación donde solo habia dos pelegrinos. Lo decimos a la jefa y nos da el OK.

Vamos a cenar. Todos los pelegrinos juntos. Me encuentro a varios bicigrinos de los que nos vamos encontrando por el Camino. Todos el mismo comentario: O'Cebreiro muy duro, pero los dos puertos posteriores acaban por rematarte.  En la mesa, una sopa, arroz blanco y albondigas. Delicioso. Un trozo de tarta de Santiago nos pone la guinda a una maravillosa cena. Ahora a descansar. Tengo los musculos vacios.

Muy duro, pero muy contento. Muy cansado, pero espero la nueva etapa de mañana con la misma ilusión que la del primer dia.

Esta etapa ha sido de 88,94 Km a una velocidad media de 13,8 Km/h. He estado pedaleando 6,26h y cuando he ido más rápido en un descenso iba a 66,68 Km/h

Bona nit amics!


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