Etapa 9a. de Fuenfria a Palas de Rey
Son las 8 y cuarto. Todos los pelegrinos que van con bici ya han marchado. Evidentemente los que van a pie ya hace mucho rato que estan en el Camino.
Hemos desayunado bien y ya estamos preparados para iniciar la penúltima etapa. Hoy será un dia de bastantes bajadas pero de constantes subidas.
Sin darnos cuenta estamos cruzando Triacastela. Mismas sensaciones que el dia anterior. La humedad te abraza y el olor te envarga.
Es esta una etapa sin muchos sobresaltos. Bonita por el entorno por el que discurre pero se hace larga. No es muy dura pero las piernas no han logrado recuperarse del todo del esfuerzo de ayer.
Tengo que superarla de la mejor manera posible. Mañana dormiré en Santiago.
La intención es llegar a Melide pero decidiré al llegar a Palas do Rei.
Recorridos unos 40 Km llegamos a Portomarín, donde el Camino sigue, suave, sin estridencia, pero hacia arriba. Castromaior se hace difícil pero tambien se supera.
En un bar del Camino paramos a reponer fuerzas. Un bocata de jamon y una cerveza. Parece mentira como lo agradece el cuerpo, y la cabeza. Tu estado de ánimo es diferente, antes de comer y después de comer. Se nota como los "nivelles" se te llenan de nuevo y tu estado anímico se estabiliza.
Esto lo aprendí a las pocas etapas de haber empezado el Camino. La barritas energéticas, los geles, las glucosas, etc te ayudan a resolver problemas del momento (subir O'Cebreiro, cruzar la meseta,...) pero siempre que he tenido ocasión he preferido pararme a tomar alguna cosa sólida y normal (mi compañero Koldo se zampó una vez albóndigas): una madalena, medio bocata, una pasta, un café, una cerveza,...alguna cosita para que el estómago hiciera una pequeña digestión y repartiera los nutrientes por todo el cuerpo. Has llenado un guante de latex con agua alguna vez?. Esto es igual. El agua va llenando el espacio de los dedos y de la palma de la mano hasta que se ha repartido y llenado el guante. Con la comida es igual.
Pero los geles y las barritas me han salvado en más de un momento de apuro y me han salvado de alguna pájara.
Estoy cansado. No puedo más. Son las 4 de la tarde y decido quedarme en el albergue que encuentre a partir de las 17h.
Llegado el momento unos vecinos de un pueblecito me indican que para llegar a Palas do Rei solo me faltan 7 Km. Hago un esfuerzo. Allí llegaré y pararé. No voy a Melide.
Sin prisas pero intentando no perder tiempo pongo camino a Palas do Rei. Allí me quedaré.
Al llegar encontramos a varios pelegrinos en bici de los que nos hemos encontrado a lo largo del Camino. Dormimos todos en el mismo albergue con una pelegrinos de a pie que llegaran pronto. El taxi ya les ha dejado sus mochilas.
Un grupo va a cenar a un restaurante cercano. Con Koldo y dos conocidos italianos , jubilados ellos pero con una fuerza y vitalidad extraordinarios- cogemos un taxi y nos vamos a Melide (15 Km).
En este pequeña ciudad se encuentra la cruz más antigua del Camino, pero tambien hay dos pulperias famosas, recomendadas por todos los que hacen el Camino. La Garnacha y Ezequiel. NO sabemos a cual ir. Solución: tomamos una tapa de pulpo en Ezequiel (y un vinito) y vamos a cenar a La Garnacha: estupendos, deliciosos.
Son gairabe les dotze. Ja som al llit. Demà: SANTIAGO!
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